Con la aprobación definitiva del Plan Parcial por parte de la Comunidad de Madrid queda consolidado el marco urbanístico que hará posible el desarrollo de Valdebebas como un nuevo barrio de Madrid. A partir de este momento se establecen las bases para la futura reparcelación, urbanización y desarrollo de los distintos usos previstos en el ámbito.
Esta aprobación permite definir la red de calles, zonas verdes y equipamientos que darán servicio a los futuros vecinos del barrio. Entre las parcelas previstas se encuentra la futura finca municipal de equipamiento que, años más tarde, formará parte del Patrimonio Municipal del Suelo y acabará convirtiéndose en el lugar elegido para la construcción de la futura Parroquia San Juan Pablo II.
Aunque todavía pasarían más de diez años hasta el inicio del proyecto parroquial, este acuerdo constituye el primer antecedente urbanístico de la historia del solar. Sin la aprobación del Plan Parcial no habrían sido posibles ni la creación de la parcela, ni su posterior incorporación al patrimonio municipal, ni los procesos administrativos que culminarían décadas después con la concesión al Arzobispado de Madrid para el desarrollo de una nueva parroquia al servicio de Valdebebas.